Imagen usada para ilustración generada por IA.
Santo Domingo. – En República Dominicana, la violencia contra la niñez forma parte de la vida cotidiana de una mayoría de niños y niñas, desde edades tempranas y supera los niveles promedio de América Latina y el Caribe.
Un estudio a nivel de América Latina y el Caribe de Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que la normalización del maltrato en el hogar impacta el desarrollo infantil, afecta la salud mental y puede alterar incluso la arquitectura del cerebro en etapas tempranas de la vida.
El informe regional “Violencia contra niñas, niños y adolescentes en América Latina y el Caribe: nuevos datos y soluciones” realizado este año por ambos organismos internacionales indica que más de 6 de cada 10 niños, es decir, alrededor del 60 % en América Latina y el Caribe, están expuestos a disciplina violenta, mientras que en República Dominicana esta proporción alcanza el 63 %, lo que sitúa al país por encima del promedio regional.

Este patrón indica que, tanto en la región como en la nación dominicana, la violencia no es un evento aislado, sino una experiencia acumulativa que comienza en edades tempranas y genera efectos sostenidos en el desarrollo, la salud y las oportunidades futuras de niños, niñas y adolescentes.
En el marco de abril, Mes Nacional de la Prevención del Abuso Infantil, este panorama cobra especial relevancia y refuerza el llamado a actuar frente a una situación que afecta el presente y el futuro del país, afirmó Carlos Carrera, representante del Unicef internacional en República Dominicana.
También puedes leer: Entorno de la UASD arrabalizado con basura, ocupación de aceras y escasez de agua potable
“La violencia contra la niñez y adolescencia tiene consecuencias profundas y duraderas en la etapa de crecimiento, aprendizaje y salud emocional. Pero es prevenible”, afirmó.
“Estamos hablando de niños y niñas que crecen con miedo, marcados por la exposición constante a prácticas de violencia arraigadas en su vida diaria”, advirtió Carrera.
El documento regional confirma que la violencia no ocurre de forma aislada, sino que se acumula en distintos entornos (hogar, escuela y comunidad) y afecta el desarrollo integral de la niñez.
El especialista de UNICEF consideró que los datos arrojados por la investigación aludida deben conducir a las autoridades a fortalecer los sistemas de protección y asegurar políticas públicas basadas en evidencia es clave para responder a la magnitud de la violencia contra la niñez.
La investigación regional publicada este año por UNICEF y la OPS destaca la existencia de intervenciones eficaces y ampliamente documentadas, como la promoción de prácticas de crianza y disciplina positiva, el fortalecimiento de los sistemas de protección y el apoyo integral a las familias. La evidencia es concluyente: las soluciones existen y han demostrado resultados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario