La representante del organismo de Naciones Unidas vino a República Dominicana a conocer los resultados de la implantación de buenas prácticas del Proyecto de Bioseguridad Porcina, a raíz de la detección de la Peste Porcina Africana (PPA) en varios países de Europa.

La directora general adjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Beth Bechdol. La directora general adjunta de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), Beth Bechdol, destacó que la entidad ha dado apoyo regional y a República Dominicana de manera conjunta con otros organismos internacionales para el combate de la enfermedad de la Peste Porcina Africana (PPA) que afecta a varios países del mundo.
Confirmó que la cercanía con Haití es un riesgo importante para el control de la PPA, aunque expresó que RD registra un avance importante y sostenido en términos de bioseguridad, ya que en ninguna de las granjas certificadas se han presentado casos
1. ¿EN QUÉ CONSISTE EL APOYO REGIONAL Y EN RD PARA MITIGAR LA PESTE PORCINA AFRICANA?
La FAO ha brindado apoyo técnico y estratégico desde los primeros momentos en que se presentó la emergencia, el 29 de junio de 2021, mediante el despliegue de asistencia técnica junto con OIRSA y APHIS-USDA, lo que permitió estructurar el programa nacional de control de la enfermedad a través de consultorías, asesoría técnica y acompañamiento institucional.
Este apoyo impulsó posteriormente la elaboración e implementación del Plan Nacional de Bioseguridad, iniciado en mayo de 2023, que ha generado resultados significativos conocidos por todos, como la inscripción de más de 640 granjas, la realización de más de 850 visitas de campo, la certificación de 25 granjas, la disminución de la circulación viral, el fortalecimiento de la sanidad y bioseguridad de las explotaciones porcinas, y la progresiva modernización de la porcicultura en el país.
A nivel regional, hemos promovido el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre países afectados por la Peste Porcina Africana en América Latina y el Caribe, apoyando la armonización de protocolos de bioseguridad, sistemas de vigilancia epidemiológica y estrategias de control conjunto, en coordinación con OIRSA y otros socios internacionales.
Asimismo, la asistencia técnica regional ha incluido el fortalecimiento de capacidades de los servicios veterinarios, talleres de capacitación sobre manejo de brotes y respuesta sanitaria, y la facilitación de la cooperación técnica sur-sur entre países con experiencias recientes en control de PPA.
Estos esfuerzos combinados —tanto a nivel nacional como regional— han contribuido a mejorar la preparación, la respuesta y la resiliencia del sector porcino frente a la enfermedad, alineándose con las prioridades de la FAO para la sanidad animal y la seguridad alimentaria en la región.
2. MUCHOS ESTIMAN QUE LA PESTE YA ES ENDÉMICA. ¿ES ESTO CIERTO Y CUÁLES SON LOS PLANES A SEGUIR?
En la actualidad, la Peste Porcina Africana es considerada una enfermedad endémica, tal como lo ha manifestado la Dirección General de Ganadería (DIGEGA). Partiendo de esta realidad, desde FAO actuamos como organismo de apoyo técnico a la autoridad sanitaria y al Gobierno dominicano, acompañando la definición y el seguimiento de los pasos a seguir.
Entre las líneas prioritarias a seguir se encuentran el fortalecimiento sostenido de la bioseguridad, el control de la movilización animal y el control fronterizo, que continúan siendo uno de los principales factores de riesgo para el control de la enfermedad.

Imagen de archivo- La peste porcina africana volvió a la República Dominicana en el año 2021.
Asimismo, el mantenimiento de los sistemas de diagnóstico, vigilancia y atención de los casos positivos que siguen presentándose en distintas zonas del país constituye uno de los ejes centrales del programa hacia el futuro. El enfoque actual se basa en la contención, el control y la reducción del impacto de la enfermedad, más que en una erradicación inmediata.
3. LA CERCANÍA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA CON HAITÍ, ¿REPRESENTA UN RIESGO PARA EL CONTROL DE LA PESTE Y QUÉ APOYO BRINDA LA FAO EN HAITÍ Y EN LA FRONTERA?
La cercanía geográfica entre la República Dominicana y Haití representa un riesgo importante para el control de la Peste Porcina Africana, siendo la frontera uno de los principales puntos críticos para la gestión de la enfermedad. En este contexto, hemos venido desarrollando campañas de prevención y comunicación en Haití, orientadas a reducir los factores de riesgo asociados a la transmisión de la enfermedad.
A través del Programa de Medios de Vida, apoyamos de manera exitosa la sustitución y el cambio de sistemas de producción, promoviendo alternativas productivas como la crianza de ovejas y cabras, con el objetivo de reducir la dependencia del cerdo y mitigar el impacto socioeconómico de la PPA.
Asimismo, se ha trabajado de manera específica en el componente comunicacional, orientado a evitar el uso de productos de origen porcino para la alimentación de los propios cerdos, reduciendo así los riesgos de transmisión.
No obstante, el establecimiento de estrategias eficaces de control fronterizo corresponde principalmente al Gobierno dominicano, incluyendo el fortalecimiento de la vigilancia activa y el control de la movilización, que constituyen uno de los mecanismos más importantes para reducir el riesgo sanitario.
Desde FAO continuamos brindando apoyo técnico, asesoría y recomendaciones, mientras que la definición e implementación de las medidas operativas recae en las instituciones nacionales competentes.
4. ¿QUÉ SE HA OBSERVADO EN TÉRMINOS DE BIOSEGURIDAD EN LA REPÚBLICA DOMINICANA?
En relación con la bioseguridad, la República Dominicana ha registrado un avance significativo y sostenido en la mejora de las condiciones sanitarias de las explotaciones porcinas. En menos de dos años y medio, el nivel de cumplimiento de las medidas de bioseguridad pasó de aproximadamente un 35 % a cerca de un 80 %, evidenciando un avance sostenido y significativo en la implementación de estándares sanitarios en las explotaciones porcinas.
Estas mejoras incluyen la restricción del ingreso de vehículos y camiones a las granjas, el uso exclusivo de overoles y botas dentro de las explotaciones, el fortalecimiento de cercos perimetrales, la instalación de mallas antipájaro, el establecimiento de registros y controles de ingreso de personas, así como protocolos de limpieza y desinfección de instalaciones, vehículos y equipos.
Además, la implementación de programas de control de roedores e insectos ha contribuido de manera directa a un repunte en la productividad de las granjas porcinas, reflejado en mejores indicadores de conversión alimenticia, mayores tasas de natalidad, un mayor número de lechones por hembra por año y, en consecuencia, una mejora en las condiciones económicas de los productores.
Sin embargo, uno de los logros más relevantes es que ninguna de las granjas certificadas dentro del Programa Nacional de Bioseguridad ha presentado casos de Peste Porcina Africana, lo que constituye un indicador técnico altamente positivo.
Este avance también refleja un cambio importante en el comportamiento de los productores, quienes han asumido un mayor compromiso con la implementación de las medidas de bioseguridad, reduciendo significativamente el riesgo de ingreso de la enfermedad a sus explotaciones y fortaleciendo, a su vez, la sanidad animal a nivel nacional y regional.
5. ¿CUÁNDO PODRÍA LA REPÚBLICA DOMINICANA ESTAR LIBRE DE LA PESTE PORCINA AFRICANA O AL MENOS EN DETERMINADAS ZONAS O COMUNIDADES?
Esta es una pregunta compleja y, en el contexto actual, difícil de responder con precisión. La experiencia internacional demuestra que la Peste Porcina Africana es una enfermedad de gran dificultad operativa, y que incluso países con altos niveles de tecnificación y productividad continúan enfrentando su presencia. Casos recientes en China, Vietnam, países del este de Europa y España evidencian que la enfermedad puede resurgir incluso en sistemas productivos avanzados.
En la República Dominicana se viene realizando un trabajo articulado entre la Autoridad Sanitaria Nacional, la Dirección General de Ganadería, el Ministerio de Agricultura, la Presidencia de la República y los porcicultores, con el acompañamiento técnico de la FAO, enfocado principalmente en el control y la reducción del impacto de la enfermedad, como paso previo a cualquier escenario de erradicación.
Si bien se ha observado una disminución en la incidencia de casos positivos, lo cual constituye una señal alentadora, pensar en la erradicación total en el corto plazo no es realista. La prioridad continúa siendo el control sostenido, el fortalecimiento de la bioseguridad y la vigilancia, reconociendo que incluso países exportadores y altamente tecnificados aún no han logrado erradicar la enfermedad.
En este contexto, el enfoque gradual y basado en evidencia es fundamental para avanzar de manera responsable y sostenible. FUENTE LISTIN DIARIO

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