domingo, 10 de mayo de 2026

Peña Gómez: 28 años de partida terrenal, un líder que trascendió la Presidencia de la República

 Peña Gómez: 28 años de partida terrenal, un líder que trascendió la Presidencia de la República

La historia política dominicana tiene un antes y un después de mayo de 1998. El día 10 de ese mes, hace 28 años, partió del mundo terrenal José Francisco Peña Gómez, dejando un vacío que trasciende fechas. El más grande líder de masas parido por esta nación, no fue un político cualquiera, fue el motor de la democracia moderna dominicana.

Nacido en la Loma del Flaco, Guayacanes, provincia Valverde, el 6 de marzo de 1937, Peña Gómez forjó un carácter de acero frente a la adversidad de la vida, llegando a enfrentar, como él mismo dijo, “ataques feroces”, en ocasiones motivados por su color de piel.

El destacado líder, conocido por su carisma y la frase «Primero la gente», murió en su residencia de Cambita Garabitos, provincia San Cristóbal, a causa de un edema pulmonar fruto del cáncer de páncreas que le afectaba. Pasadas las 10:30 de la noche del día en cuestión, la sociedad recibió la triste noticia; aunque en el colectivo ya circulaba, días antes, la información sobre su delicado estado de salud.

Desde sus humildes orígenes hasta convertirse en el máximo referente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), su vida fue una constante lucha por la justicia social.                                                                                                                                                                                     Tras el golpe de Estado de 1963 contra el profesor Juan Bosch, el primer presidente electo del partido blanco, su voz se alzó para movilizar al pueblo a favor del restablecimiento de la Constitución de ese año.

Peña

Peña Gómez poseía un magnetismo único, capaz de agrupar a multitudes que ponían en él la esperanza de un cambio real, aunque nunca pudo alcanzar su anhelo personal y el de un gran grupo social: la Presidencia, su legado transcendió más allá de esa apetencia.

Su oratoria ardiente y su capacidad de concertación internacional lo posicionaron como una figura de peso global, llevándolo a alcanzar la vicepresidencia de la Internacional Socialista.

La tumba de José Francisco Peña Gómez está ubicada a pocos metros de la entrada del cementerio Cristo Redentor, especificamente a mano izquierda.

Su corazón siempre estuvo en los barrios y campos dominicanos, donde era amado con una devoción casi religiosa. Pero también su residencia se convirtió en un espacio de “desahogo” para cientos de sus compañeros que lo visitaban con frecuencia.

A pesar de su innegable liderazgo, fue objeto de intensas campañas de descrédito y ataques racistas que intentaron frenar su ascenso al poder. Sin embargo, su respuesta siempre fue la unidad. Fue un hombre odiado por sectores que temían su fuerza transformadora, pero venerado por la gran mayoría que se sentía representada en su piel y en su discurso.

“Yo amo a mi pueblo, a mi país. A lo largo de toda mi vida he pagado un precio por eso. He recibido ataques feroces, a veces frontales, a veces con veneno más sutil, como ahora. Pero yo los perdono. Mis adversarios pueden contar conmigo, con mi perdón”.

Esa fue la última declaración de Peña Gómez al país a través de un spot de televisión que fue transmitido días antes de las elecciones de medio término de 1998.

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En su gestión como síndico de la Capital (1982-1986), Peña Gómez demostró que su visión iba más allá de la teoría política, enfocándose en la descentralización y el bienestar municipal.

El país se detuvo ante la noticia de su muerte y su posterior velatorio en el Estadio Olímpico, donde miles de dominicanos acudieron a despedirse. Sus exequias siguen siendo las manifestaciones de duelo popular más grandes en la historia del Caribe.

Al cumplirse un nuevo aniversario de su partida, su figura se erige como un faro para las nuevas generaciones. Más allá de las siglas partidarias, su nombre es sinónimo de resistencia y amor patrio. La enseñanza de este gran dominicano, que murió dos meses después de cumplir 61 años, sigue caminando por las calles dominicanas en cada conquista democrática.

PRD resalta dimensión histórica de José Francisco Peña Gómez

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Dirigentes del PRD durante la misa en esta capital.                                                                                                                       SANTO DOMINGO. – El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) resaltó el legado histórico del doctor José Francisco Peña Gómez al conmemorarse  este domingo el 28 aniversario de su fallecimiento.

Lo hizo durante un acto religioso de recordación que se llevó a cabo en el templo Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes, en la Ciudad Colonial de Santo Domingo.  Asistieron al mismo numerosos dirigentes de la organización, de la cual Peña Gómez fue su máximo líder y secretario general.

El presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, resaltó la dimensión política y humana de Peña Gómez, a quien definió como “un hombre extraordinario” y una de las figuras más trascendentales de la historia democrática dominicana.

Recordó la trayectoria política del líder perredeísta desde sus inicios en el PRD tras la llegada de la comisión del partido desde Cuba en 1961, así como su rol protagónico durante la Revolución Constitucionalista de 1965, cuando asumió la voz del pueblo en defensa de la constitucionalidad y la soberanía nacional.

Destacó su liderazgo de masas, su capacidad de conducción política y su dimensión internacional a través de la Internacional Socialista, organización en la que ocupó posiciones de relevancia para América Latina.

“Peña Gómez fue un hombre servicial, solidario, amigo, leal y con una sola línea de pensamiento: la justicia social, el bien común, sus compañeros y compañeras, el prójimo y su pueblo, que fue lo más importante para él”, expresó.

LA MISA

La eucaristía fue oficiada por Fray Frankely Rodríguez, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes, quien destacó el legado democrático, social y humano de Peña Gómez, resaltando su compromiso con el país, la defensa de los más vulnerables y su lucha permanente por la justicia social.

Llamó al liderazgo político y social a levantar su voz frente a los problemas que afectan al país, evocando el ejemplo del profeta Jeremías, del apóstol San Pedro y del propio Peña Gómez.

“Hoy hacen falta hombres como Jeremías, hombres como Pedro y hombres también como Peña Gómez, porque dice Jesús a sus discípulos: ‘si ustedes callan, las piedras hablarán’”, expresó.

La actividad reunió a dirigentes, militantes, simpatizantes y autoridades partidarias, entre ellos Héctor Guzmán, presidente ejecutivo del PRD; Janet Camilo, presidenta en funciones; Carlos Dicló, secretario nacional de Organización; y el diputado Ramón Raposo.