domingo, 24 de febrero de 2019

Campesinos serán reubicados por construcción La Nueva Victoria piden tierras para trabajar

  • Campesinos serán reubicados por construcción La Nueva Victoria piden tierras para trabajar
  • Campesinos serán reubicados por construcción La Nueva Victoria piden tierras para trabajar

Wanda Méndez

Santo Domingo

Se encuentra  avanzado el proyecto habitacional que construye la Procuraduría General de la República para  reubicar a 32 familias que viven en una porción de los terrenos donde funcionará el centro de corrección y rehabilitación La Nueva Victoria.
Algunas viviendas ya están a nivel de plato. Son  casas de block, de tres habitaciones, sala, baño, y una pequeña cocina y una área frontal para jardín, que será el nuevo hábitat de esas familias; algunas de ellas viven actualmente en casas de madera y zinc en malas condiciones.  
El proyecto de viviendas está ubicado en el sector Las Barias, en el municipio Guerra, próximo donde se construye, desde el pasado martes 19 de febrero, el centro penitenciario La Nueva Victoria, en el sector Las Parras, también del municipio de Guerra, en la provincia Santo Domingo.
Las familias ya fueron notificadas del traslado, y se mantienen a la expectativa, porque algunos moradores no quieren ser reubicados.
El señor Juan José Santana Torres, quien tiene 43 años, y nació en la casa de donde será desalojado, expresó que a través de la Asociación de Campesinos estaban luchando para que el Gobierno le entregara títulos de propiedad de los terrenos, debido a que allí tienen su casita y su conuco, pero expresó que “lamentable vino este “monstruo” (proyecto de la cárcel) y nos han desterrado”.
Mostró materiales de construcción con los que pensaba hacer una casa al lado de la de su papá, donde habita, pero indicó que no la ha podido iniciar porque se le informó que serán reubicados.
“Con este proyecto estamos parados, aquí vinieron, hicieron un censo, primero dijeron que la comida no iba a ser afectada y después a su acomodo, el censo fue utilizado al antojo de ellos, y vinieron diciendo que aquí no se quedaba nadie, que todo el mundo se iba”, se quejó.
No está acuerdo con la reubicación, porque sostiene que no le gustaría mudarse de donde ha vivido siempre.
“A mí no me gustaría que me reubicarán, porque  es donde nacimos, y nos hemos criado”, sostiene.
Aunque vive en una casita de madera y zinc, dice que su problema no es un “rancho”, porque ya él estaba preparado para hacer una casa, donde piensa vivir cómodo. Administra una finca ubicada al frente de su hogar.
Su padre, Juan Santana Díaz, de 83 años, expresó que ve mal la reubicación, porque ya allí hizo  su vida con su familia y producen para su sustento.
“Uno aquí cría un marrano, tiene una gallina, hace un conuco, hace varias cosas y así malamente uno se mantiene, uno no tiene una fuente de trabajo porque no ha podido tener un buen empleo, yo tengo nueve hijos, y nietos”, manifestó.  Era operador de máquinas pesadas en el CEA, pero dice que ahora no puede trabajar porque se enfermó.
El señor Federico Antonio Reynoso Soriano tiene una casita dentro de los terrenos que serán utilizados para la nueva cárcel, aunque no vive en ella. Señaló que el proyecto penitenciario es una maravilla, pero dice que el problema es la reubicación, porque iba a hacer un conuco, y cuando comenzó, lo pararon.
“Ni puede uno clavar ni un clavo, ni remodelar, ni nada”, contó. Cree que no hay necesidad de que los reubiquen, porque están en una “puntita” de los terrenos, justo a la entrada del área donde el pasado martes se inició la construcción del moderno recinto penitenciario.
Estas personas levantaron sus viviendas en terrenos del CEA, entidad que los donó a la Procuraduría para la construcción del centro de corrección y rehabilitación. 
Demandan tierra para sembrar
El presidente de la Asociación de Agricultores de La Parra, de Guerra, Víctor Javier Santana, sostuvo que tiene 110 tareas sembradas de caña, 30 de cítricos y 35 de cacao híbrido.
“Nos dicen que nos van a tomar en cuenta con los sembradíos, con las casas, esperamos que se nos cumpla”, señaló Santana, quien vive en el área de incidencia del proyecto penitenciario, junto a su esposa y sus cinco hijos.
“El proyecto me parece esencial, incluso lo veo como un logro de la asociación, porque hay terreno para hacerlo, esperamos que nuestros campesinos sean dignificados y reubicados de la manera correcta”, puntualizó. 
El señor Cándido Rincón, de 76 años, quien ha vivido siempre en ese sector, dice que no se opone a que los reubiquen si le dan una vivienda y un pedacito de tierra para trabajar.
“Esto está bien (la nueva cárcel), no queremos que se vaya el proyecto”, manifiesta Rincón. 
Su hija, Sandra Rincón, quien es secretaria de la Asociación de Agricultores, explicó que antes los terrenos donde se levantará la cárcel fueron vendidos por el CEA a unos empresarios de San Pedro de Macorís, pese a que los miembros de esa asociación los trabajaban. 
“Estamos esperando, nos dijeron que nos van a dar una casa, pero los cultivos que teníamos aquí, quién nos lo va a pagar”, refiere Sandra Rincón, quien precisó que su familia tenía 110 tareas sembradas de cítricos. Apoya el proyecto penitenciario, porque los reos de La Victoria necesitan la humanización, y además, puede ser una fuente de empleos, ya que en el sector no hay  muchas áreas para trabajar.
“No tenemos ningún tipo de problemas, apoyamos el proyecto, siempre que nos tomen en cuenta y nos den un trato justo”, enfatizó Sandra Rincón. 

RECREACIÓN Baja afluencia a parques por presencia de indigentes

  • Baja afluencia a parques por presencia de indigentes
  • Baja afluencia a parques por presencia de indigentes

Adriana Peguero

Santo Domingo

Los parques San Carlos, Enriquillo y Cristo Libre son espacios que por décadas han utilizado los habitantes de sus entornos como una especie de patio, donde juegan dominó y realizan otras actividades recreativas en familia.
Sin embargo, han tenido que acostumbrarse a que los indigentes los utilicen para pasar la noche.
En el caso del parque San Carlos, ubicado en el sector que lleva su mismo nombre, los lugareños se quejan de que sumado a esto, el espacio está deteriorado y sucio.
Ayer los vecinos jugaban dominó, se tomaban unos tragos y compartían en armonía, pero les preocupa el estado de abandono en el que se encuentra la plaza.
Y es que sus bancos están deteriorados y los árboles languidecen por falta de agua y las paredes se han agrietado.
“Teníamos una llave para mojar los árboles todos los días y la quitaron, los bomberos dejaron de mojar las plantas y cada día por la mañana, encontramos heces fecales, orina y basura que dejan los huéspedes que aquí duermen”, informó el señor José Lugo.
No obstante, se niegan a abandonar sus habituales horas de recreo en el área verde, ubicada al lado de la iglesia San Carlos Borromeo, en la calle 16 de Agosto, esquina María Nicolasa Billini de San Carlos, Distrito Nacional.

Parque Enriquillo
Ayer mientras los evangélicos realizaban un culto en la glorieta del parque Enriquillo, un indigente dormía plácidamente al lado de ellos.
La plaza estaba repleta de visitantes, unos recreándose, otros vendiendo comestibles, algunos pidiendo y las mujeres “de la vida alegre” buscando clientela.
La plaza tiene seguridad, a cargo de los policías municipales, pero ayer mientras el equipo de LISTÍN DIARIO visitó el lugar, no se observó vigilancia, lo que fue aprovechado por los adultos para subirse a los columpios instalados para los niños.
“Yo adoro estar en este parque y una de las cosas buenas que tiene es que ya no se arman peleas como en el pasado. Bueno, de cuando en vez suelen ocurrir peleas sí”, dijo Rafael Robles.
Explicó que le gusta visitar el parque Enriquillo porque allí sopla una brisa fresca, aunque le inquieta que haya una comunidad de haitianos que se ha instalado en la zona y suelen ser violentos.

Cristo Libre
El parque Cristo Libre de Cristo Rey atrae numerosos niños en horas de la tarde, especialmente los fines de semana, pero no pueden utilizarlos por las noches, como ocurría meses atrás, porque está a oscuras.
Según contó una señora identificada como María, hace más de tres semanas que no hay bombillas, lo que ha hecho que baje la afluencia del público que asistía con sus hijos a divertirse.
Manifestó que la gente poco a poco se ha desinteresado de visitar ese parque, por el temor a ser asaltados.
“Nosotros esperamos que el alcalde, David Collado, nos instale estas bombillas, porque este parque es un espacio que las familias de Cristo Rey utilizamos para que nuestros niños se diviertan los fines de semana”, dijo.
En los tres parques visitados, la gente manifestó preocupación porque son tomados por indigentes en horas de la noche.

CRISIS La violencia frustra intento de llevar ayuda a Venezuela desde Colombia

  • La violencia frustra intento de llevar ayuda a Venezuela desde Colombia
    Manifestantes se enfrentan con miembros de la Policía Nacional Bolivariana, junto a un camión que transportaba ayuda humanitaria y fue quemado, este sábado, en el puente Francisco de Paula Santander, en la frontera entre Cúcuta (Colombia) y Venezuela. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

EFE | Jorge Gil Ángel y Héctor Neira

Cúcuta (Colombia)

El primer intento de la comunidad internacional de llevar a Venezuela ayuda humanitaria desde Colombia terminó este sábado en violentos enfrentamientos con la fuerza pública venezolana en los pasos fronterizos que dejaron al menos 285 heridos.
Los choques comenzaron temprano en el puente internacional Simón Bolívar, que comunica la ciudad colombiana de Cúcuta con la venezolana de San Antonio del Táchira, y se propagaron por el Francisco de Paula Santander, que conecta con Ureña, también convertido en campo de batalla.
En el puente de Tienditas, donde se almacenan toneladas de ayuda enviada por Estados Unidos, Chile y otros países, la gente se aglomeró desde horas tempranas pero el bloqueo por parte del Gobierno de Nicolás Maduro continuó y los camiones que transportaban los alimentos y medicinas no intentaron atravesarlo.
La multitud que trató de abrir paso a la ayuda humanitaria se encontró con la oposición de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía venezolana, lo que degeneró en enfrentamientos en los que las fuerzas del régimen de Maduro dispararon gases lacrimógenos, y la gente apostada en el Simón Bolívar respondió con piedras.
En el puente Francisco de Paula Santander fueron quemados dos camiones en el lado venezolano de la frontera, lo que obligó al Gobierno colombiano a ordenar el regreso de los vehículos a la bodega situada en el lado colombiano de Tienditas.
"Desafortunadamente ha habido violencia por parte de la dictadura y no podemos propiciar que esa violencia continúe", afirmó el presidente de Colombia, Iván Duque, en una declaración en Cúcuta, donde estuvo junto con sus homólogos de Chile, Sebastián Piñera, y Paraguay, Mario Abdo Benítez, y el mandatario interino de Venezuela, Juan Guaidó, al igual que el secretario general de la OEA, Luis Almagro.
A lo largo del día, y mientras se intensificaban los brotes de violencia, más de 60 militares, policías y guardias venezolanos desertaron en distintos puntos de la porosa frontera de 2.219 kilómetros de Colombia con Venezuela.
"En el día de hoy han llegado desarmados a territorio colombiano más de 60 militares, varios de ellos oficiales, quienes han solicitado refugio en Colombia, demostrando la pérdida de confianza con el usurpador régimen de Maduro", dijo el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, en una rueda de prensa en Cúcuta.
En uno de los incidentes de más tensión de la jornada, tres guardias venezolanos se acercaron esta mañana a la frontera de Colombia en una tanqueta y cuando estaban cerca de la línea divisoria descendieron del vehículo y se entregaron a las autoridades colombianas.
De igual forma, el canciller colombiano detalló que de los 285 heridos, 255 son ciudadanos venezolanos y los 30 restantes son colombianos, a la vez que agregó que la mayoría de ellos resultaron afectados por gases lacrimógenos y por el "uso de armas no convencionales".
Ante esos hechos de violencia, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, afirmó en Cúcuta que el régimen de Maduro "hizo lo cobarde, lo indecente" al atacar a quienes acompañaban la ayuda compuesta por alimentos, medicinas, suplementos nutricionales y kits de higiene personal.
Almagro agregó: "se utilizaron como medios opresivos paramilitares, se disparó a personas desarmadas, se usó violencia para detener medicamentos y comida, eso es el régimen del usurpador, la solución violenta, la solución de las armas".
Por su parte, Guaidó agradeció el apoyo de la comunidad internacional, a la vez que rechazó la quema de los dos camiones que calificó de "crimen de lesa humanidad".
"Seguimos recibiendo el respaldo de la comunidad internacional, que ha podido ver, con sus propios ojos, cómo el régimen usurpador viola el Protocolo de Ginebra, donde se dice claramente que destruir la ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad", dijo Guaidó en su cuenta de Twitter.
Entre tanto, Piñera destacó que la ayuda humanitaria "logró entrar parcialmente", por lo que afirmó que la lucha continúa y aseguró que "vienen tiempos mejores para el pueblo venezolano".
"Vamos a hacer todo lo que está en nuestras manos, dentro de los límites pacíficos y de la Constitución de Venezuela", sentenció el mandatario chileno.


DE EFE