martes, 10 de febrero de 2026

Arzobispo coadjutor lamenta corrupción sea “mal endémico” en RD

 

Para el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, el problema de la corrupción tiene raíces profundas.

El arzobispo coadjutor de Santo Domingo junto a los anfitriones en el Desayuno de Listín Diario.

El arzobispo coadjutor de Santo Domingo junto a los anfitriones en el Desayuno de Listín Diario.JOSÉ A. MALDONADO/LD                                                                                                                                                                                                                   En agosto de 2025, Juan Alexis Medina Sánchez, hermano del expresidente Danilo Medina, fue condenado a siete años de prisión por la acusación de distraer del Estado más de 5,000 millones de pesos entre 2012 y 2020.

En diciembre de 2025, el exdirector del Seguro Nacional de Salud (Senasa), Santiago Hazim, recibió prisión preventiva por la imputación de encabezar un entramado de corrupción que operó entre 2020 y 2025. Otros nueve exfuncionarios están implicados en el caso.

Según el Ministerio Público, el fraude supera los 15 mil millones de pesos, más otros dos mil millones en sobornos. Fue catalogado como el mayor caso de corrupción en la historia del país.

Estos son apenas dos ejemplos de una práctica que se ha repetido durante décadas en las estructuras del poder.

Para el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, el problema de la corrupción tiene raíces profundas.

“Esa es una de las problemáticas del pueblo dominicano. Es casi un mal endémico que lamentablemente no se ha podido superar, pero hay que superarlo; esto hay que resolverlo”, afirmó.

Durante su participación en el Desayuno de Listín Diario, encabezado por su director Miguel Franjul y el subdirector Fabio Cabral, el religioso enfatizó en que la lucha contra la corrupción no puede quedarse solo en promesas.

“No podemos quedarnos en los discursos de que eso se va a terminar, que la transparencia… Tienen que haber signos concretos de transparencia, de claridad, de buen manejo de las instituciones públicas”, dijo.

Morel Diplán insistió en la responsabilidad ética que deben profesar los políticos que designados en funciones públicas. “Es dinero del pueblo”, subrayó.

A su juicio, los recursos desviados explican muchas de las carencias del país: “Con el dinero que se han robado, que han tomado de las diferentes instituciones públicas nuestros hospitales no estuvieran como están. La educación estuviera mucho mejor. No faltarían caminos vecinales y muchas cosas se podían resolver”.

Aunque reconoció esfuerzos desde el Poder Ejecutivo, consideró que han sido insuficientes.

“Y aunque el presidente quiera (frenarla), hay gente que va con el propósito claro de enriquecerse del Estado”, dijo.

Por eso, advirtió que el daño seguirá siendo “más grande” de lo que ya “se le ha hecho a este país”, si no se actúa con firmeza.

El arzobispo coadjutor reclamó sanciones ejemplares para las personas que son imputadas por corrupción y exigió “medidas drásticas”, así como la recuperación del dinero robado

“Prisión como debe ser, como cualquier ser humano, y también quitarle parte de ese dinero e invertirse en cosas que lo han hecho”, dijo.

“Todos los ciudadanos tenemos que colaborar con eso. Todos. Nosotros como iglesia colaborar, las demás instituciones y la generación política que va creciendo”, prosiguió.

Y agregó: “Creo que tenemos que formar ahora una nueva generación política, que generalmente piense en el estado y no piense en sí mismo”.

“MAL DE FONDO”

Para Morel Diplán, el problema de la corrupción también es histórico.

“Nosotros históricamente venimos de un mal de fondo”, dijo el prelado.

Recordó los gobiernos de Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux y la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo como etapas presidenciales que consolidaron prácticas de corrupción.

“Y el trujillismo dejó enraizado muchos de esos males en el país, porque todavía hay gente viviendo de ese tiempo. Y mucha gente se enriqueció y se quedó tranquilita por ahí de ese tiempo de Trujillo y se lo perdonaron y se lo aguantaron. Y ese mal ha seguido ahí porque todo el mundo miró que a esa gente no le cobraron”, dijo.

“Nosotros tenemos como sociedad que reclamar mucho más a los políticos para que tengamos un estado más transparente y una economía más eficiente, para no tener que coger tanto dinero prestado”, agregó.

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