En una elección récord de 35 candidatos, ninguno está cerca de obtener la mitad de los votos necesarios para evitar un balotaje en junio.

Esta vista aérea muestra al candidato presidencial peruano Carlos Álvarez, del partido País Para Todos, dirigiéndose a sus seguidores durante el cierre de su campaña en Lima el 9 de abril de 2026.Con estilos distintos pero discursos radicales, tres de los favoritos en las presidenciales de Perú cerraron este jueves sus campañas con la promesa de derrotar la explosión de criminalidad, a menudo vinculada en sus discursos a la inmigración irregular.
Entre música, consignas y banderas, los candidatos quemaron sus últimos cartuchos para intentar convencer a los votantes cansados de la inseguridad y la crisis política que deja ocho presidentes en la última década.
La principal preocupación "es la delincuencia (...) y también la pobreza", dijo a la AFP Renzo Huamaní, vendedor en un puesto de comida callejera en el sur de Lima.
En una elección récord de 35 candidatos, ninguno está cerca de obtener la mitad de los votos necesarios para evitar un balotaje en junio.
Los sondeos dan como favorita a Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), que cerró su campaña en un distrito popular al sur de la capital.
También quemaron sus últimos cartuchos Carlos Álvarez, un popular humorista, y el ultraconservador Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima que se compara con un cerdito de dibujos animados.
Los dos se disputan un eventual segundo lugar en el balotaje junto al empresario Ricardo Belmont y el izquierdista Roberto Sánchez.
"VUELVE FUJIMORI"
"Todos los días aparecen personas muertas (...). Queremos darle la oportunidad a una mujer para que lleve el liderazgo en este caos que estamos viviendo", dijo Silvia Arenas, artesana y tejedora de 37 años, partidaria de Keiko Fujimori.
En un complejo deportivo, la candidata bailó música tropical y dio un discurso con frecuentes alusiones a su padre, condenado por violaciones de derechos humanos y corrupción.
"Soy absolutamente consciente que a donde vamos está el recuerdo, la memoria y la gratitud del mejor presidente del Perú: Alberto Fujimori", dijo la candidata que compite por cuarta vez.
Cientos de fieles ondeaban banderas naranjas de su partido y coreaban como un mantra "¡Chino, Chino!", en referencia al apodo de su difunto padre, de orígenes japoneses.
Keiko Fujimori se comprometió a controlar las fronteras ante la migración irregular y obligar a los presos a "trabajar por su comida".
"Vamos a recuperar la paz", añadió.
"DE CACERÍA"
Cerca del centro de Lima se reunieron los simpatizantes de López Aliaga, 65 años y conocido como "Porky".
De derecha cristiana, promete expulsar a los migrantes irregulares y encerrar a delincuentes peligrosos en cárceles aisladas en la selva.
"Todo venezolano que no esté al día legal en Perú, se me larga, se va para Venezuela. Vamos a ir de cacería, uno por uno", lanzó el líder de Renovación Popular, a propósito de lo que aseguró será su primera medida.
En la tarima, los animadores prometían premios entre sus partidarios mientras de fondo sonaba música salsa en parlantes atronadores.
"Él traerá los cambios que el Perú necesita", dijo Alex Huamán, de 49 años y seguidor de López Aliaga.
En un barrio arenoso y empobrecido del este de la capital, el humorista Carlos Álvarez se presentó como un "outsider".
"Queremos un país con mejor educación, con seguridad, sin criminales que nos quitan la vida", dijo el candidato de 62 años, que irrumpió sorpresivamente en la campaña con un discurso de derecha radical y propuestas como la pena de muerte.
Conocido por parodiar en televisión a los protagonistas de los escándalos políticos de las últimas décadas, no perdió la oportunidad para imitar a algunos de sus contrincantes.
"El Perú está cansado de esos que se incrustan en el poder y no hacen nada por el pueblo", dice Mario Guerra, abogado de 55 años.
De su lado Belmont, de 80 años, cerró su campaña en Lima el martes en un acto en el que llamó a sus seguidores a "eliminar a los políticos miserables" en las urnas.
El izquierdista Roberto Sánchez, quien promete indultar al expresidente preso Pedro Castillo (2021-2022), culminó este jueves con una caravana al norte de la capital.
"El campo electoral de este año está fragmentado: ningún candidato tiene una ventaja convincente y una porción significativa del electorado permanece indeciso", dijo a la AFP Nicolás Saldías, especialista de Economist Intelligence Unit.


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