A través de un comunicado, la Iglesia Católica detalló la importancia histórica de la Catedral y los hechos importantes sucedidos en la misma.

La Iglesia Católica celebró el 485 aniversario de la de dedicación de la Catedral Primada de América.La Iglesia Católica celebró el 485 aniversario de la de dedicación de la Catedral Primada de América.
A través de un comunicado, la Iglesia Católica detalló la importancia histórica de la Catedral y los hechos importantes sucedidos en la misma.
A CONTINUACIÓN EL COMUNICADO INTEGRO ENVIADO POR LA ARCHIDIÓCESIS DE SANTO DOMINGO:
Hoy celebramos el 485 aniversario de la dedicación de nuestra Catedral Primada de América, queremos dar gracias a Dios en esta celebración, por esta obra majestuosa a través de la cual, él se ha manifestado por medio del ingenio, la creatividad y la belleza que observamos en este templo.
Con la creación de la diócesis de Santo Domingo, también se crea la catedral de Santo Domingo, con el título de Nuestra Señora de la Encarnación, se erigió el 12 de mayo de 1512, en Burgos, España, con la firma de Fr. García de Padilla, O.F.M., obispo de Santo Domingo, quien como ya señalamos más arriba no llegó a la isla. Sin embargo, Pedro Suárez Deza, obispo de la Concepción de La Vega, fue el primero en llegar a la isla posiblemente a principios de 1514. Uno de sus primeros actos oficiales fue la bendición del solar de la futura Catedral de Santo Domingo, el domingo 26 de marzo de 1514. Con la muerte del primer obispo de santo Domingo fue nombrado un obispo italiano llamado Alessandro Geraldini, quien llegó a la isla en 1519 y retomó la construcción de la catedral con la bendición de la primera piedra el 25 de marzo de 1521. Mons. Geraldini murió en el 1524. Pese a la muerte del obispo la obra continuó y fue consagrada el 31 de agosto de 1541, la construcción duró 20 en ejecución, fue consagrada por el obispo Alonso Fuenmayor.
La historia de la catedral primada, es un testimonio de la fe, la cultura y la historia de la evangelización en la isla. Desde sus orígenes hasta la actualidad, la iglesia catedral ha sido un espacio de encuentro, reflexión, esperanza y acción. Su arquitectura, su simbolismo y su historia nos hablan de la búsqueda de lo divino, de la belleza del arte, del poder de la fe y de la importancia de la comunidad.
Una catedral no es un templo más en una diócesis, en ella se encuentra la cátedra del obispo, desde donde enseña, santifica y gobierna a su pueblo. Por tanto, se refiere a la sucesión apostólica que garantiza la verdad de los acontecimientos de la vida, muerte y resurrección de Cristo, de la que dan testimonio aquellos que compartieron la vida con él —los apóstoles— y sus sucesores, los obispos. La catedral es la presencia visible de la tradición cristiana y la iglesia madre de una diócesis que simboliza el principio de unidad de toda ella.
La catedral primada es depositaria de la fe y posee una larga tradición al servicio de la transmisión del evangelio y la promoción de los valores espirituales. Esta obra de arte ha sido diseñada para hablar al corazón de las personas, tocar la sensibilidad y suscitar sueños y esperanzas en un auténtico encuentro con Dios.
Nuestra Catedral tiene como patrona a Nuestra Señora de la Encamación, su dedicación a Santa María de la Encarnación, está estrechamente vinculada al misterio de la Anunciación y Encarnación del Verbo. La Virgen de la Encarnación rememora el momento trascendental en que el Verbo se hizo carne en el vientre de María. Esta esencia divina, que representa la unión perfecta de lo celestial y lo terrenal. Esta catedral ha sido, desde la época colonial, el principal foco mariano en el país, aunque las advocaciones más conocidas son la de Nuestra Señora de la Altagracia y las Mercedes. La Advocación de la Virgen de la Encarnación es una manifestación del amor y la misericordia de Dios hacia la humanidad. A través de su ejemplo, María nos invita a vivir una vida de fe, esperanza y caridad, recordándonos siempre el poder transformador de la Encarnación.

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