
Fanmi Charitín Ramírez se desempeñó por corto tiempo como anestesióloga en el hospital Elio Fiallo de Pedernales, bajo un contrato del centro asistencial, donde siempre soñó con volver a trabajar.
La doctora fue encontrada muerta en la sala de cirugía del hospital con una jeringa de 20 C/C en la parte superior de una de sus piernas.
El certificado expedido por el médico legista, doctor Freddy Medina, expresa que Ramírez falleció a causa de una dosis de una sustancia desconocida, por lo que su cadáver fue enviado a Patología Forense de la ciudad de Azua, para fines de autopsia.
La profesional nunca fue nombrada por el Ministerio de Salud Pública en Pedernales, donde quería trabajar y vivir. Se le atribuye haber dicho “Con mi nombramiento yo pretendo vivir en Pedernales, como el médico cirujano Sócrates, para trabajar las 24 horas del día con mis pacientes".
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