viernes, 3 de febrero de 2012

SERIE DEL CARIBE Colorido, show y ausencia de fanáticos


Ceremonia. Parte de la actividades artistica realizada anoche con motivo de la apertura de la Serie del Caribe de este año.                                                                                                                                                          Santo Domingo
Color, esplendor, brillo y un aire de competitividad que se palpa en la piel. Esto se vivió en la ceremonia inaugural de la LIV versión de la Serie del Caribe.
En esta justa, en la que participan México-Yaquis de Obregón; actual campeón de la serie;  Puerto Rico-Indios de Mayagüez, Venezuela-Tigres de Aragua, y los anfitriones de República Dominicana-Leones del Escogido.   
El clásico regional está dedicado a 8 jugadores que participaron en la Serie Mundial, Adrian Beltré, Albert Pujols, Alexis Ogando, Esteban Germán, Neftalí Feliz, Nelson Cruz, Octavio Dotel y Rafael Furcal. En la cual solo estuvo Feliz, esto provocó la indignación de la mayoría de fanáticos presentes en el play.  
Esta ceremonia comenzó con la presentación de las escuadras de Dominicana y México y con el izamiento de banderas e himnos nacionales de los países miembros y la Confederación del Caribe. También se izó la bandera de la Confederación de Béisbol del Caribe. Y con la presencia de los presidentes de la ligas participantes doctor Leonardo Mattos Berrido (DOM), licenciado Omar Canizales (México), doctor José Grasso Vecchio. (Venezuela), doctor Sadi Antomattei y, doctor Juan Francisco Puello Herrera, presidente de la  Confederación de Béisbol del Caribe. El primer lanzamiento estuvo a cargo de Neftalí Feliz, cerrador de los Vigilantes de Texas.
La ceremonia contó con un fabuloso espectáculo artístico que contó con más de 400 personas en escena y con el talento de grandes artistas que juntos a vistosos diablos cojuelos, roba la gallina y elementos que resaltan la dominicanidad, alegraron el ambiente. Sin embargo, algo visible en el estadio Quisqueya fue la falta de fanáticos que se notaba en el mismo, la gran mayoría era aficionados mexicanos, quienes extrañaban la presencia de los fanáticos dominicanos.
Muchos atribuyen esto a la crisis económica que invade el país o quizás esperan el pasar de los días para comenzar a apoyar el equipo dominicano. La luz destellantes de los fuegos artificiales cerraron este evento que le da apertura a seis días de buen béisbol caribeño, donde las expectativas son altas y se espera béisbol de calidad en este clásico del Caribe lleno de emoción, furor y fanáticos que apoyan a sus equipos a toda costa.

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