"No hay dudas que esta franquicia es gloriosa, somos los monarcas absolutos del béisbol dominicano" dijo Guerra.
A juicio del presidente del centenario club este banderín es el fruto del trabajo de toda una gran familia, de la gerencia de operaciones y la entrega de cada uno de los jugadores.
El sello del triunfo, el out 27, fue un ponche de Juan Carlos Cruz a Carlos Santana.
Esta corona 21 tiene una simbología especial ya que el torneo estuvo dedicado a don Miguel Heded, quien fue el presidente del Licey en 1998-99 cuando también derrotaron al Escogido.
"Este torneo es muy especial para la familia Heded", dijo Rafael Antonio Ubeda Heded.
"Ahora vamos a Isla Margarita a ratificar el dominio del Licey en estos clásicos", dijo Ubeda.
El jueves en la tarde será el desfile de la victoria, saliendo del estadio Quisqueya y recorrerá varias calles de Santo Domingo.
Cruz manifestó sentirse orgulloso por la confianza que depositó el dirigente José Offerman.
"Salí a terminar el juego y cumplí con la misión", dijo el cerrador.
José Antonio Offerman, quien sustituyó a Mike Guerrero ofrendó el triunfo a Dios.
"Este banderín lo logramos gracias a Dios", dijo Offerman.
El capitán Emilio Bonifacio manifestó que "logramos un triunfo peleado y por eso lo celebramos".
"¡Licey campeón!, que se sienta", dijo el Boni Bonifacio.

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