sábado, 17 de noviembre de 2012

Debaten el problema de los medicamentos falsificados en El Gobierno del Sábado


Se importan medicinas de países del tercer mundo que no reúnen estándares de calidad
La venta de medicamentos falsificados y los riesgos para los pacientes que los consumen fueron parte de los temas debatidos en El Gobierno del Sábado, de la Z101, por especialistas de diferentes áreas de la salud.
Los doctores Tomás Lambertus (anestesiólogo), Freddy Ferreras (otorrinolaringólogo), Sócrates Montás Castillo (gastroenterólogo) y Mildred Ileana Ureña (cardióloga) coincidieron en la falta de acción del departamento de Drogas y Farmacias del Ministerio de Salud Pública y la Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad (Digenor).
Lambertus dijo que empresas locales importan medicinas fabricadas en países del tercer mundo que no reúnen los estándares de calidad requeridos.
"Lamentablemente -afirmó-, en nuestros hospitales compran medicamentos por precio, no por calidad".
Manifestó que en la s clínicas de primer nivel, ocurre lo contrario, utilizan medicinas de calidad probada.
"No hay control de las medicinas elaboradas en el país. Hemos encontrado partículas de pelo y vidrio en determinados fármacos", enfatizó.
Denunció que El Seguro Nacional de Salud (Senasa) utiliza médicos y técnicos para aplicar anestesia.
"Senasa utiliza médicos que no han hecho la especialidad de anestesiología que dura cuatro años", puntualizó.
Mientras, Montás Castillo, estima que Digenor debía colocar su sello en los envases de medicinas fabricadas en el país, certificando así su contenido.
Denunció que sociedades médicas especializadas han solicitado patrocinio de congresos, "pero no lo hacen para investigación".
"Compañías fabricantes de medicinas compran recetas de los médicos en farmacias, lo que evidencia prostitución entre unos y otros", afirmó.
Dijo que le coloca su sello a las recetas con la finalidad de que los pacientes adquieran el producto que les recomienda.
De igual forma expresó que las autoridades no han encarado el negocio de los medicamentos falsificados.
A su vez, Ferreras dijo que el negocio de las medicinas adulteradas moviliza millones de dólares anualmente.
"La venta de medicinas falsificadas es, junto a las drogas y las armas de fuego, uno de los tres grandes negocios del mundo", expresó.
Denunció que de unas 6 mil farmacias que operan en el país, solo 1,500 están registradas en el departamento de Drogas y Farmacias de Salud Pública, "lo que significa que no tienen control, no son reguladas por nadie".
Añadió que se argumentará que Salud Pública carece de personal para moniterear esos establecimientos.
"Existe un mercado formal de medicamentos falsificados en Moca", subrayó.
Recordó que el ex minsitro de Salud Pública, Bautista Rojas Gómez, encabezó un operativo en esa ciudad, "y lo recibieron a tiros".
Entre los factores que inciden para que muchos pacientes adquieran medicinas adulteradas, Ferreras citó el económico.
"Los seguros destinan tres mil pesos anuales a los asegurados, por lo que muchos de éstos se inclinan por comprar medicamentos falsificados. Además, existe un problema sobre el control oficial de un negocio tan sensible como el de las medicinas adulteradas", resaltó.
Ureña advirtió que existe tráfico entre los farmacéuticos, los cuales cambian recetas.
"Se dan casos, y ha ocurrido con nosotros, de farmacias que llaman a médicos a preguntarles por determinados fármacos. No sabemos si no nos han utilizado. Y es que preocupa, en el caso particular de Cardiología, el cambio de medicamentos. Por si fuera poco, el nivel educacional del paciente es determinante, es un problema económico", enfatizó.

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